Unas 1,500 personas de Guajiquiro, La Paz, enfrentan una situación crítica debido a la prolongada sequía que prácticamente eliminó la producción de maíz y frijoles durante el actual ciclo agrícola, informó el alcalde municipal, Mario López.
La falta de lluvias afectó principalmente a las comunidades de los sectores sur y medio, donde los productores tuvieron serias dificultades incluso para establecer sus cultivos. El edil señaló que durante todo el período lluvioso únicamente se registró una precipitación significativa.
La población tenía la esperanza de recuperar parte de las pérdidas mediante la siembra de postrera, pero las condiciones climáticas y el avance del calendario agrícola prácticamente han cerrado esa posibilidad. Según el alcalde, ya no habría tiempo suficiente para sembrar y obtener una cosecha antes de que concluya el período de lluvias.
Guajiquiro, un municipio de población lenca integrado por 44 comunidades, depende en buena medida de la agricultura para la alimentación y los ingresos de sus habitantes. La pérdida de los cultivos representa, por tanto, un golpe directo tanto a la seguridad alimentaria como a la economía local.
El municipio se encuentra entre los 103 declarados en Alerta Roja por la sequía. Sin embargo, López aseguró que las comunidades todavía no han recibido alimentos por parte del Gobierno central ni cuentan con una fecha definida para la entrega de asistencia.
La alcaldía ha tenido que utilizar recursos propios para comenzar a distribuir alimentos entre las familias más vulnerables, dando prioridad a adultos mayores y madres solteras. Cada paquete alimentario tiene un costo aproximado de 1,800 lempiras, mientras que el municipio enfrenta limitaciones presupuestarias para ampliar la ayuda.
El alcalde estimó que se requieren alrededor de 4.5 millones de lempiras para atender la alimentación durante el período de primera y unos 15 millones para el ciclo de postrera, cifras que superan ampliamente la capacidad financiera de la municipalidad.
Sin cosecha también desaparece el empleo
La emergencia no afecta únicamente a quienes poseen tierras. Los jornaleros, que dependen del trabajo agrícola para obtener ingresos diarios, también se han quedado sin una fuente estable de sustento debido a la ausencia de labores de siembra y cosecha.
López explicó que un jornalero normalmente puede obtener unos 200 lempiras al día, pero actualmente muchos no llegan ni a los 100 lempiras debido a la escasez de trabajo en el campo.
A la pérdida de los cultivos se suma otro problema: la disminución de las fuentes de agua. El municipio depende de recursos hídricos ubicados en una zona protegida del sector norte, pero la falta prolongada de precipitaciones está reduciendo su disponibilidad.
El edil pidió mayor apoyo del Gobierno para enfrentar la emergencia y señaló que los municipios afectados han planteado la posibilidad de flexibilizar el uso de las transferencias municipales para destinarlas a la compra de alimentos.
Mientras esa medida no se concreta, las autoridades locales advierten que la crisis podría prolongarse durante todo el año agrícola, dejando a miles de habitantes de Guajiquiro dependiendo de la asistencia para garantizar su alimentación y enfrentar la escasez de agua.