Honduras enfrenta un escenario sanitario que mantiene en vigilancia a las autoridades, luego de que la Secretaría de Salud confirmara más de 8 mil casos acumulados de dengue y cuatro fallecimientos relacionados con la enfermedad durante 2026. Al mismo tiempo, el país mantiene activa una alerta sanitaria por sarampión ante el riesgo de nuevos casos importados, principalmente por la situación epidemiológica registrada en Guatemala.
La directora del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), Odalys García, explicó que las condiciones climáticas también representan un factor que puede favorecer la transmisión del dengue. Mientras algunas regiones del país comienzan a registrar lluvias, en el Distrito Central todavía persisten condiciones de sequía, un escenario que puede cambiar rápidamente con la acumulación de agua en diferentes puntos.
Según los datos más recientes divulgados por las autoridades sanitarias, Honduras acumula 8,072 casos de dengue. De estos, 5,922 corresponden a pacientes sin signos de alarma, 1,992 presentaron signos de alarma y 158 fueron clasificados como casos de dengue grave. Además, se han confirmado cuatro muertes asociadas a la enfermedad.
Entre las zonas donde se han identificado brotes se encuentran Olancho, Choluteca, Yoro, San Pedro Sula y el Distrito Central, por lo que las autoridades mantienen acciones de vigilancia y control vectorial para evitar que la enfermedad continúe propagándose.
Lluvias pueden aumentar los criaderos
La llegada de las lluvias genera una preocupación adicional para las autoridades debido al comportamiento del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. Cuando las precipitaciones dejan agua acumulada en recipientes, llantas, pilas, maceteras, solares baldíos u otros objetos, estos espacios pueden convertirse en criaderos del mosquito.
Por ello, Salud insiste en que la prevención no debe limitarse a las jornadas de fumigación. Las familias tienen un papel fundamental en la eliminación de los lugares donde el mosquito puede reproducirse, especialmente después de las lluvias.
Las autoridades recomiendan mantener tapados los recipientes utilizados para almacenar agua, eliminar objetos que puedan acumular líquidos y revisar periódicamente los alrededores de las viviendas. También se desarrollan jornadas de control vectorial y aplicación de BTI en depósitos donde pueden encontrarse larvas.
El dengue continúa siendo una de las principales enfermedades transmitidas por vectores que afectan al país. La OPS ha señalado que Honduras ha reforzado este año su respuesta mediante la actualización del protocolo nacional para el manejo clínico del dengue y el fortalecimiento de una red de expertos para mejorar la atención de los pacientes y reducir el riesgo de complicaciones y muertes.
Distrito Central entre las zonas bajo vigilancia
El Distrito Central figura entre los territorios donde las autoridades han identificado circulación del dengue. De hecho, uno de los cuatro fallecimientos confirmados durante 2026 corresponde a un caso registrado en esta zona, según los reportes divulgados por la Secretaría de Salud.
La situación adquiere mayor relevancia debido a que la capital atraviesa una prolongada crisis hídrica. La combinación entre almacenamiento de agua por parte de las familias y el inicio de las precipitaciones puede aumentar los sitios disponibles para la reproducción del mosquito si los recipientes no permanecen correctamente cubiertos.
Salud ha pedido a la población mantener las medidas de prevención incluso cuando disminuyan temporalmente los casos, ya que la presencia del mosquito y las condiciones ambientales pueden provocar nuevos incrementos de contagios.
Honduras mantiene alerta por sarampión
A la situación provocada por el dengue se suma la vigilancia epidemiológica por sarampión. Honduras mantiene una alerta sanitaria en todo el territorio nacional, mientras las autoridades siguen de cerca el brote que afecta a varios países de la región y, particularmente, la situación de Guatemala.
La directora del PAI explicó que actualmente se mantienen tres casos confirmados de sarampión en Honduras y advirtió sobre el riesgo de que ingresen nuevos casos debido al constante movimiento de personas entre Honduras y Guatemala.
El riesgo se considera particularmente importante debido a que Guatemala concentra una cantidad considerable de los casos registrados en el continente. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, hasta la semana epidemiológica 33 de 2026 se habían confirmado 32,566 casos de sarampión en Guatemala, mientras que Honduras también había reportado nuevos casos durante el periodo analizado.
La OPS ha destacado que Honduras ya había reforzado sus acciones de vigilancia y vacunación después de detectar un caso importado procedente de Guatemala. En junio, las autoridades intensificaron la respuesta en Islas de la Bahía y realizaron seguimiento de contactos para evitar la aparición de casos secundarios.
Autoridades piden reforzar la prevención
Ante ambos escenarios, las autoridades sanitarias hacen un llamado a la población para no bajar la guardia. En el caso del dengue, la principal recomendación es eliminar los criaderos del mosquito y evitar que el agua permanezca acumulada en recipientes dentro y fuera de las viviendas.
En cuanto al sarampión, la vacunación constituye una de las principales herramientas de prevención. Las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente casos sospechosos y evitar que una eventual introducción del virus genere cadenas de transmisión.
La situación representa un doble desafío para el sistema sanitario hondureño: por un lado, controlar los más de 8 mil casos de dengue y evitar nuevas muertes; por otro, contener el riesgo de que el brote regional de sarampión provoque nuevos casos importados en el país.
Con la temporada de lluvias avanzando en distintas regiones y la movilidad constante de personas entre Honduras y los países vecinos, Salud insiste en que las medidas preventivas deben mantenerse durante las próximas semanas. La eliminación de criaderos, la vigilancia de síntomas y el cumplimiento de los esquemas de vacunación serán claves para reducir los riesgos.