El hondureño Darwin Orlando Ramos Díaz, de 40 años, alias “Pikeke”, fue extraditado a Estados Unidos, donde deberá responder ante la justicia por delitos relacionados con el narcotráfico.
Ramos Díaz, originario de San Juan Opoa, Copán, fue entregado a agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA) en la Base Aérea Soto Cano, en Comayagua, luego de ser trasladado bajo un fuerte dispositivo de seguridad por agentes de las fuerzas policiales.
El hondureño fue capturado el 22 de enero de 2025 en El Paraíso, Copán. Posteriormente, el 20 de febrero de ese mismo año, un juez de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia autorizó su extradición diferida, debido a que también enfrentaba acusaciones en Honduras por lavado de activos y asociación para lavar activos.
De acuerdo con la información sobre el requerimiento estadounidense, una corte del estado de Texas lo vincula con una conspiración para fabricar y distribuir una sustancia que contenía cocaína, presuntamente destinada a ser introducida a territorio estadounidense.
Con esta extradición, Ramos Díaz se convierte en uno de los hondureños entregados a Estados Unidos durante 2026 en procesos relacionados con solicitudes de la justicia de ese país.
Las autoridades hondureñas señalaron que la entrega se realizó mediante los protocolos establecidos y reafirmaron la cooperación con organismos internacionales en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.