La economía hondureña enfrenta una doble presión cambiaria debido a la caída del valor del dólar en los mercados internacionales y la depreciación del lempira frente a la moneda estadounidense, un escenario que podría seguir impactando el costo de productos y servicios en el país.
El Índice del Dólar (DXY) se ubicó en 98.95 puntos, registrando una caída de 2.46 % durante el último mes. Al mismo tiempo, el lempira acumuló una depreciación de 1.76 % frente al dólar, según datos del Banco Central de Honduras (BCH).
Esta situación tiene especial relevancia para Honduras debido a su dependencia de las importaciones. Alimentos, combustibles, maquinaria, medicamentos y otros productos son adquiridos principalmente en dólares, por lo que las variaciones del tipo de cambio pueden terminar trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
Combustibles y alimentos bajo presión
A la situación cambiaria se suma el comportamiento de los precios de los combustibles. El diésel alcanzará los 143.23 lempiras por galón, registrando su quinta alza consecutiva, de acuerdo con los datos citados en el informe.
El incremento representa una preocupación debido a que el diésel es utilizado ampliamente en el transporte de carga y pasajeros, maquinaria agrícola y parte de la generación eléctrica. Un aumento sostenido puede elevar los costos de producción, transporte y distribución de mercancías.
La sequía también representa otro factor de riesgo para los precios. La reducción de las cosechas de granos básicos podría obligar al país a incrementar las importaciones para garantizar el abastecimiento, aumentando la exposición a los precios internacionales y al tipo de cambio.
Incertidumbre internacional
El comportamiento futuro del dólar también genera incertidumbre debido al elevado déficit fiscal y al crecimiento de la deuda de Estados Unidos, que recientemente superó los 40 billones de dólares.
Aunque Honduras cuenta con un respaldo importante en remesas y reservas internacionales, el comportamiento del tipo de cambio, los combustibles y la producción nacional continuará siendo determinante para la evolución de los precios.
Las reservas internacionales netas alcanzan los 11,593.7 millones de dólares, equivalentes a 6.7 meses de importaciones, lo que representa un elemento de respaldo para la economía hondureña frente a las presiones externas.