El Salvador cumple este 7 de septiembre cinco años desde la entrada en vigor de la Ley Bitcoin, una medida que convirtió al país en el primero del mundo en reconocer la criptomoneda como moneda de curso legal.
La iniciativa fue impulsada por el presidente Nayib Bukele y buscaba promover la inclusión financiera, facilitar las remesas y atraer inversión vinculada a la economía digital.
Sin embargo, el uso cotidiano del Bitcoin entre los salvadoreños se mantiene limitado. Datos de encuestas señalan que el 91.8 % de la población afirmó no haber utilizado la criptomoneda durante 2024.
La adopción también ha disminuido con el paso de los años. El porcentaje de ciudadanos que reportó utilizar Bitcoin pasó de 25.7 % en 2021 a 8.1 % en 2024.
El panorama cambió además tras las reformas aprobadas en 2025, que eliminaron la obligatoriedad para los comercios de aceptar Bitcoin y redujeron la participación directa del Estado en su utilización.
Como parte de un acuerdo financiero de 1,400 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno salvadoreño también frenó nuevas compras de Bitcoin y modificó parte de su estrategia con la criptomoneda.
Pese a la baja utilización entre la población, El Salvador mantiene importantes reservas de Bitcoin. Actualmente se atribuyen al país alrededor de 7,763 bitcoins, cuyo valor supera los 600 millones de dólares según las cotizaciones recientes.
Cinco años después, la apuesta de Bukele ha evolucionado de buscar el uso masivo del Bitcoin como medio de pago hacia una estrategia centrada en reservas, activos digitales y atracción de empresas vinculadas a la tecnología financiera.