Honduras destinó más de 73 millones de lempiras para recuperar y modernizar uno de sus aviones Embraer T-27 Tucano, una aeronave con más de cuatro décadas de servicio que permaneció inactiva durante años y que ahora vuelve a formar parte de las capacidades operativas de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH).
La inversión, realizada entre 2025 y 2026, permitió recuperar la aeronave con matrícula FAH-257, como parte de un proyecto que originalmente contemplaba la intervención de tres Tucano. La información sobre el costo y las condiciones de contratación fue obtenida por El Heraldo Plus mediante una solicitud de información pública dirigida a la Secretaría de Defensa Nacional.
El proceso ha generado cuestionamientos debido a que la contratación se realizó de manera directa y posteriormente se incorporó una millonaria adenda que elevó considerablemente el monto inicial del contrato.
De L58.8 millones a más de L73 millones
De acuerdo con la documentación citada por El Heraldo Plus, el proceso comenzó con la Contratación Directa No. CD-011-2024, destinada a adquirir repuestos y realizar trabajos de habilitación de una aeronave T-27 Tucano.
El contrato inicial ascendió a 2.3 millones de dólares, equivalentes en ese momento a aproximadamente 58.8 millones de lempiras, utilizando una tasa de cambio de 25.54 lempiras por dólar.
La empresa contratada fue Partex INC, compañía estadounidense especializada en suministro de repuestos, componentes y equipos para aviación. El contrato fue firmado el 26 de mayo de 2025 por la entonces ministra de Defensa, Rixi Moncada.
Posteriormente se produjo una modificación contractual. Una adenda incorporó 569,408 dólares adicionales, equivalentes a más de 14.4 millones de lempiras, incluyendo el 15 % del Impuesto Sobre Ventas.
Con esa ampliación, el costo total de la recuperación de la aeronave llegó a más de 2.8 millones de dólares, unos 73.2 millones de lempiras.
Un avión con más de 40 años de servicio
El Tucano recuperado no es una aeronave nueva. Honduras adquirió este modelo entre 1984 y 1986, cuando incorporó una flota de 12 unidades.
Con el paso de las décadas, la disponibilidad de estos aviones se redujo considerablemente. Fuentes militares citadas por El Heraldo Plus señalan que actualmente sobreviven alrededor de cuatro Tucano, mientras que uno de ellos es el que fue sometido al proceso de modernización.
El deterioro de la flota ha sido atribuido a años de limitaciones presupuestarias y dificultades para obtener repuestos y ejecutar programas de mantenimiento.
Fuentes internas incluso describieron una práctica conocida como “canibalismo”, consistente en retirar piezas de aeronaves que permanecen fuera de servicio para utilizarlas en otras y mantener un número reducido de unidades operativas.
¿Qué se hizo al Tucano?
La inversión no se limitó a reparaciones menores. El proyecto contempló una intervención extensa sobre diferentes sistemas de la aeronave.
Entre los trabajos se incluyó la inspección de la estructura y el fuselaje, revisión de corrosión, aplicación de inhibidores, remoción completa de la pintura y aplicación del acabado correspondiente a la Fuerza Aérea Hondureña.
También se realizaron trabajos sobre el canopy, incluida la sustitución del acrílico, inspecciones y trabajos relacionados con el sistema de seguridad de la cubierta.
Uno de los componentes más costosos fue el motor PT6A-25C, al que se realizó un overhaul completo. También se contempló la intervención de las hélices HC-B3TN-3.
Solo estos trabajos fueron presupuestados en aproximadamente 736,453 dólares, de acuerdo con los documentos citados por El Heraldo Plus.
Modernización de navegación y comunicaciones
La recuperación también incluyó una actualización de los sistemas electrónicos.
A la aeronave se le instaló un sistema de navegación IFD, pantallas Dynon, radios VHF de 10 vatios y un transpondedor con capacidad ADS-B.
Además, se modernizó el sistema de iluminación para permitir formación con capacidades asociadas a visión nocturna y se realizaron trabajos de mantenimiento en las sillas de eyección, incluyendo inspecciones de componentes de seguridad y paracaídas.
También se efectuaron trabajos mayores en el tren de aterrizaje, el sistema de combustible y el sistema eléctrico.
Los trabajos se desarrollaron en las instalaciones de la Base Aérea José Enrique Soto Cano, en Palmerola, Comayagua.
Un proyecto que buscaba recuperar tres aeronaves
La recuperación del FAH-257 formaba parte de un proyecto más amplio para recuperar tres aeronaves Tucano.
Sin embargo, hasta ahora únicamente una ha completado el proceso de modernización, de acuerdo con información publicada por El Heraldo Plus.
En mayo de este año, la FAH anunció oficialmente que el T-27 Tucano había vuelto a los cielos hondureños después de permanecer inactivo durante más de una década.
La institución presentó la recuperación como un paso importante para fortalecer las capacidades de vigilancia, seguridad y defensa del país.
El comandante general de la FAH, general de brigada Walter Yanuario Paz López, dio seguimiento al proceso, en el que también participó personal técnico de la institución.
¿Para qué utiliza Honduras los Tucano?
Los T-27 Tucano cumplen principalmente funciones de entrenamiento, vigilancia, patrullaje e interdicción, además de contar con capacidades para operaciones de ataque ligero.
Las aeronaves son utilizadas por la Academia Militar de Aviación, ubicada en la Base Aérea José Enrique Soto Cano, para la formación de nuevos pilotos de combate. También pueden participar en operaciones relacionadas con la vigilancia del espacio aéreo y la lucha contra el narcotráfico.
La FAH ha presentado la recuperación del avión como una herramienta para fortalecer las operaciones contra el narcotráfico y mejorar la capacidad de vigilancia del territorio hondureño.
La discusión sobre reparar o comprar nuevos aviones
La millonaria inversión ocurre mientras Honduras analiza una renovación más profunda de su flota aérea.
El Gobierno también ha evaluado la posibilidad de adquirir aviones A-29 Super Tucano, fabricados por la brasileña Embraer, como parte de un programa para fortalecer las capacidades de vigilancia, patrullaje y control del espacio aéreo.
En junio, representantes de Embraer mostraron el A-29 al presidente Nasry Asfura durante una actividad realizada en la Base Aérea Hernán Acosta Mejía, en Tegucigalpa. Hasta ahora, no se ha concretado una compra.
Una publicación especializada señaló que Honduras evalúa la adquisición de al menos seis Super Tucano, principalmente para sustituir progresivamente aeronaves más antiguas y reforzar las capacidades de la FAH.
El escenario plantea una disyuntiva para las autoridades: continuar invirtiendo grandes cantidades en aeronaves con décadas de servicio o avanzar hacia la adquisición de plataformas nuevas.
Una flota marcada por el deterioro
El caso del Tucano recuperado también pone nuevamente sobre la mesa el estado de la flota de combate hondureña.
Además de los Tucano, Honduras enfrenta dificultades para mantener operativos otros modelos históricos. Los Cessna A-37B Dragonfly, utilizados durante décadas por la FAH, están siendo retirados debido a su antigüedad y a las dificultades para obtener repuestos.
Fuentes citadas por El Heraldo Plus indicaron que Honduras llegó a operar una flota de 18 A-37B, pero estas aeronaves fueron perdiendo capacidad operativa hasta quedar prácticamente fuera de servicio.
También existe interés en recuperar los F-5 Tiger II, los cazas supersónicos que forman parte de la historia de la Fuerza Aérea Hondureña, aunque sus proyectos de reparación han enfrentado dificultades durante años.
Así, los L73.2 millones invertidos en un solo Tucano reflejan tanto el esfuerzo por mantener capacidades aéreas existentes como el elevado costo que representa recuperar una flota que ha acumulado décadas de servicio.
El debate ahora se centra en si estas inversiones permitirán a Honduras sostener sus capacidades de vigilancia y defensa mientras avanza hacia una eventual renovación de su flota aérea.