La NASA decidió posponer cinco días una caminata espacial prevista inicialmente para este jueves en la Estación Espacial Internacional (EEI), luego de que los equipos de la agencia detectaran una lectura inusual en uno de los sensores del traje utilizado por el astronauta Anil Menon durante una salida realizada la semana pasada.
La nueva fecha establecida para la actividad es el martes 18 de agosto, cuando dos integrantes de la Expedición 75 saldrán nuevamente al exterior de la estación para realizar trabajos de mantenimiento. Entre las principales tareas está el reemplazo de una antena de alta velocidad utilizada para mantener las comunicaciones y la transmisión de datos entre la EEI y los equipos de control en Tierra.
Una lectura inesperada encendió las alertas
El inconveniente fue detectado después de la caminata espacial del 6 de agosto, protagonizada por Menon y la astronauta Jessica Meir. Ambos permanecieron aproximadamente 6 horas y 27 minutos fuera de la estación, donde completaron trabajos relacionados con la preparación de uno de los canales de energía para la futura instalación de nuevos paneles solares.
Durante la actividad, uno de los sensores asociados al traje de Menon registró una concentración inesperada de dióxido de carbono. Aunque el astronauta no presentó síntomas ni reportó problemas durante la caminata, la anomalía llevó a los especialistas a revisar cuidadosamente el equipo antes de autorizar una nueva salida.
La lectura volvió a sus valores normales una vez que Menon regresó al interior de la estación y se retiró el traje, un comportamiento que ahora está siendo analizado por los equipos técnicos de la NASA.
Ante la posibilidad de que el inconveniente esté relacionado con el traje utilizado, los especialistas evalúan incluso recurrir a otro traje espacial para la próxima caminata.
La seguridad será prioridad
La decisión de retrasar la actividad responde al principio de seguridad que rige las operaciones extravehiculares. Una caminata espacial expone a los astronautas directamente al entorno del espacio, por lo que cualquier anomalía relacionada con los sistemas que mantienen condiciones adecuadas dentro del traje debe ser revisada antes de volver a utilizar el equipo.
Los trajes espaciales funcionan como pequeñas unidades de soporte vital. Además de proteger al astronauta frente al vacío y las temperaturas extremas, proporcionan oxígeno, regulan condiciones internas y permiten eliminar el dióxido de carbono producido por la respiración.
Por ello, aunque Menon no haya experimentado consecuencias durante la caminata anterior, la NASA busca determinar con precisión por qué el sensor registró el valor inesperado y si existe algún riesgo asociado al funcionamiento del sistema.
Una nueva misión de mantenimiento en la estación
La caminata del 18 de agosto tendrá como objetivo principal sustituir una antena de comunicación de la Estación Espacial Internacional. El componente permite mantener las comunicaciones de alta velocidad y la transmisión de información entre la estación orbital y los equipos ubicados en la Tierra.
La operación forma parte de las labores habituales de mantenimiento de la EEI, una instalación que requiere constantes reparaciones, actualizaciones y sustituciones de equipos debido a las condiciones extremas del espacio.
La NASA señala que las caminatas espaciales son necesarias para realizar trabajos que no pueden completarse desde el interior de la estación, especialmente aquellos relacionados con sistemas eléctricos, comunicaciones, estructuras externas y equipos científicos.
La actividad también se desarrolla mientras la tripulación continúa preparándose para futuras modificaciones en los sistemas de generación de energía de la estación.
La caminata del 25 de agosto continúa prevista
Pese al aplazamiento, la NASA mantiene por ahora en el calendario otra caminata espacial prevista para el 25 de agosto. La agencia continúa monitoreando los preparativos y las condiciones de los equipos antes de confirmar las operaciones.
La EEI permanece como uno de los principales laboratorios científicos en órbita y requiere una coordinación permanente entre los astronautas y los equipos de control en Tierra. La propia NASA destaca que mantener la estación operativa implica realizar periódicamente trabajos fuera del complejo orbital.
La caminata realizada el pasado 6 de agosto por Menon y Meir fue una muestra de estas labores de mantenimiento. Ambos lograron completar su objetivo principal antes de regresar a la estación, y ahora los equipos técnicos utilizan la información obtenida durante esa operación para determinar las condiciones necesarias para la siguiente salida.
Por el momento, la prioridad de la agencia es resolver la anomalía detectada en el traje y garantizar que los sistemas de soporte vital funcionen correctamente antes de que los astronautas vuelvan a exponerse al vacío del espacio.