Una grave situación alimentaria enfrenta el municipio de Piraera, Lempira, luego de que la falta de lluvias provocara la pérdida prácticamente total de los cultivos de maíz y frijol, dejando a unas 3,000 familias sin las principales reservas de alimentos de las que dependen para su subsistencia.
El alcalde municipal, Deydin Armando Mendoza, lanzó una alerta ante la magnitud de la emergencia y pidió al Gobierno central una respuesta inmediata para atender a las comunidades afectadas, principalmente mediante recursos que permitan adquirir granos básicos y distribuirlos entre las familias que perdieron sus cosechas.
El edil aseguró que el impacto de la sequía ha sido especialmente fuerte en esta zona del occidente de Honduras, donde numerosas familias dependen de la agricultura de subsistencia y cuentan con pocas alternativas para sustituir los alimentos que producen durante la temporada de cultivo.
Pérdida total de maíz y frijol
Mendoza afirmó que las condiciones climáticas provocaron la pérdida del 100 % de las cosechas de maíz y frijol que habían sido sembradas por los productores de la zona.
“Se ha perdido el 100% de las cosechas de maíz y frijol que la gente sembró”, manifestó el alcalde al describir la situación que atraviesan las comunidades.
La pérdida representa un duro golpe para las familias campesinas, debido a que estos cultivos no solamente constituyen una fuente de ingresos, sino que forman parte fundamental de la alimentación diaria.
Con las cosechas destruidas, las familias han comenzado a quedarse sin las reservas que normalmente utilizan durante los meses posteriores a la temporada de producción.
El problema podría agravarse si no se implementan medidas de asistencia alimentaria en el corto plazo, especialmente porque la falta de lluvias también ha afectado las fuentes de agua disponibles en diferentes comunidades.
La falta de agua agrava la situación
Además de la pérdida de los cultivos, el municipio enfrenta problemas relacionados con el abastecimiento de agua.
Según el alcalde, varias fuentes de agua se han agotado como consecuencia de la prolongada ausencia de lluvias, aumentando la vulnerabilidad de las comunidades y dificultando tanto las actividades agrícolas como las necesidades básicas de los habitantes.
La combinación de falta de alimentos y escasez de agua ha generado preocupación entre las autoridades municipales, que consideran necesario que la respuesta institucional vaya más allá de la entrega ocasional de alimentos.
Mendoza pidió que se destinen recursos directamente al municipio para poder adquirir maíz y frijol, los productos que, según explicó, son más urgentes para las familias afectadas.
Alcalde reclama respuesta del Gobierno
El alcalde señaló que ya se han realizado gestiones ante la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) para solicitar asistencia, pero cuestionó que la respuesta no haya llegado con la rapidez que requiere la situación.
Mendoza considera que la magnitud de las pérdidas debería llevar a las autoridades a tomar medidas extraordinarias para garantizar la alimentación de la población.
En ese sentido, reclamó una transferencia directa de recursos que permita a la municipalidad comprar granos básicos y atender de manera inmediata a las familias que quedaron sin producción.
El edil también lamentó que Lempira no haya sido incluido entre los territorios declarados en emergencia, pese a las pérdidas registradas en el sector agrícola.
A su criterio, la situación de Piraera requiere una atención diferenciada debido a la dependencia que existe de los cultivos de subsistencia.
Cooperación internacional ya brinda asistencia
Ante la falta de una respuesta que el alcalde considera suficiente por parte del Gobierno central, algunas organizaciones y gobiernos extranjeros han comenzado a brindar asistencia a las familias afectadas.
Mendoza destacó particularmente el apoyo de la Embajada de Francia, que ya comenzó a entregar transferencias económicas a familias de varias comunidades del municipio.
Entre las zonas beneficiadas se encuentran El Paraíso, Las Moras y El Carrizal, donde las familias han comenzado a recibir este respaldo para enfrentar las dificultades provocadas por la pérdida de sus cultivos.
El alcalde indicó que existe la intención de ampliar este tipo de ayuda hacia aproximadamente otras diez comunidades, con el objetivo de llegar a un mayor número de personas afectadas por la emergencia.
Para las autoridades municipales, este apoyo representa un alivio importante, aunque consideran que se necesita una intervención de mayor alcance para evitar que la crisis alimentaria se profundice.
Piraera analiza solicitar ayuda a El Salvador
Ante el panorama que enfrenta el municipio, Mendoza incluso planteó la posibilidad de solicitar asistencia al Gobierno de El Salvador, encabezado por el presidente Nayib Bukele.
El alcalde justificó esta posibilidad señalando los vínculos existentes entre Piraera y el vecino país, particularmente por las relaciones familiares y sociales que mantienen habitantes de ambos territorios.
Según Mendoza, alrededor de 1,000 niños procedentes de El Salvador residen actualmente en Piraera, lo que evidencia los vínculos que existen entre las comunidades de ambos países.
El edil sostuvo que recurriría a esta alternativa como último recurso si no obtiene una respuesta suficiente de las autoridades hondureñas.
Su planteamiento refleja la preocupación existente a nivel municipal ante la posibilidad de que las pérdidas agrícolas terminen convirtiéndose en una crisis alimentaria de mayores dimensiones.
También preocupa la situación de los caficultores
La emergencia no se limita a los productores de granos básicos.
El alcalde también manifestó preocupación por la situación que enfrentan los caficultores de Piraera, quienes han realizado inversiones en fertilización y preparación de sus cultivos, pero ahora observan con incertidumbre el comportamiento de la temporada debido a las condiciones climáticas.
La falta de lluvias podría afectar el rendimiento de las plantaciones y generar nuevas pérdidas económicas para las familias que dependen de la producción de café.
De esta manera, la sequía amenaza simultáneamente los cultivos destinados al consumo interno y aquellos que representan una fuente de ingresos para los productores.
Piden acciones antes de que la crisis se agrave
La municipalidad considera que todavía existe la posibilidad de reducir el impacto de la emergencia si se implementan medidas de asistencia de manera inmediata.
Entre las principales solicitudes se encuentra la transferencia de recursos para adquirir maíz y frijol, además del apoyo para garantizar el acceso al agua en las comunidades más afectadas.
El alcalde insistió en que las familias no pueden esperar a que se produzca una nueva cosecha para recibir asistencia, debido a que muchas perdieron por completo la producción que tenían destinada tanto al consumo como a la generación de ingresos.
La situación de Piraera se suma así a las dificultades que enfrentan diferentes municipios del país debido a la reducción de las lluvias y los efectos de la sequía sobre la producción agrícola.
Mientras las autoridades municipales esperan una respuesta del Gobierno central, la prioridad inmediata es garantizar que las aproximadamente 3,000 familias afectadas tengan acceso a alimentos y agua, antes de que la pérdida de las cosechas se traduzca en una crisis humanitaria de mayor alcance.