Un atentado suicida registrado este domingo en el distrito de Swat, al noroeste de Pakistán, dejó al menos 14 personas muertas y más de dos decenas de heridos durante una protesta contra grupos militantes.
El ataque ocurrió en Kabal, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, donde ciudadanos se habían concentrado cerca de una comisaría para exigir mayor seguridad y acciones contra la violencia que ha afectado la región durante años.
Según autoridades locales, entre las víctimas se encuentran nueve civiles y cinco agentes policiales. El atacante detonó un explosivo mientras los manifestantes realizaban consignas en favor de la paz y contra el extremismo.
El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y el primer ministro Shehbaz Sharif condenaron el atentado y expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas, además de ordenar atención médica para los heridos.
Aunque ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del ataque, las autoridades mantienen bajo sospecha al Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), una organización militante vinculada a los talibanes paquistaníes, mientras continúan las investigaciones.