Más de 775 mil hogares en Honduras son sostenidos por mujeres sin pareja, según datos del INE

En Honduras, cientos de miles de mujeres enfrentan solas la responsabilidad de sacar adelante a sus familias, una realidad que refleja los profundos cambios sociales y económicos que vive el país.

Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que de los 2.7 millones de hogares registrados a nivel nacional, una importante cantidad está bajo la dirección de mujeres, muchas de ellas sin una pareja conyugal.

El informe detalla que el 38.5 % de los hogares hondureños tienen como jefa de hogar a una mujer, lo que representa más de un millón de familias distribuidas tanto en zonas urbanas como rurales.

Las cifras muestran además que la mayoría de estas mujeres supera los 41 años, reflejando el peso que asumen en la estabilidad económica y familiar dentro de sus hogares.

Datos INE
Datos del INE al cierre de 2025.

¿En qué trabajan las jefas de hogar?

El informe del INE también detalla la situación laboral de estas mujeres, mostrando una fuerte presencia en el sector informal y en actividades por cuenta propia.

Entre las jefas de hogar ocupadas, el 54.1% trabaja por cuenta propia, 24.9% son empleadas del sector privado, 8.9% son empleadas públicas, 5.9% trabajan como empleadas domésticas, 4.6% son contratistas dependientes y 1.6% son trabajadoras no remuneradas.

Madres solteras

A esta radiografía social se suman los datos del Registro Nacional de las Personas (RNP), correspondientes al periodo enero–marzo de 2025, que aportan información sobre maternidad y estructura familiar reciente.

En ese trimestre 37,940 mujeres se convirtieron en madres en Honduras, de ellas 30,385 fueron registradas como madres solteras, es decir, más del 80%. El RNP indica que 5,546 estaban casadas y 199 eran mujeres divorciadas.

El informe alerta sobre situaciones críticas de 3,490 madres tenían entre 12 y 17 años, lo que representa 9.2% del total de nacimientos del periodo.

Monoparentales y causas

El jefe del departamento de Sociología de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Marco Tinoco, explicó que estos cambios reflejan una transformación estructural en el modelo tradicional de familia hondureña.

Según su análisis, la figura del padre proveedor ha perdido centralidad en el contexto actual. “Lo que refleja ese dato es la desigualdad que existe también en la figura del padre de familia tradicional. En el concepto de familia tradicional el hombre era el proveedor, pero en el marco de las desigualdades sociales actuales la mujer se ha incorporado al mercado laboral, lo que le da mayor autonomía económica”, dijo.

Tinoco señaló que la familia tradicional ha evolucionado hacia modelos monoparentales, en gran parte por cambios económicos y sociales. “Hablamos de familia monoparental, donde está un solo padre o madre. Ese cambio no es reciente, viene ocurriendo desde hace varios años”, expresó.

El experto también explicó que algunos de los efectos son que “se multiplica la desigualdad y la pobreza, porque una madre sola no siempre puede asumir todas las cargas económicas y de cuidado sin apoyo (…) Cuando no hay redes de reciprocidad y cooperación dentro del hogar, la carga recae sobre una sola persona. Y eso tiene efectos directos en la pobreza y la desigualdad, porque una madre sola enfrenta todas las responsabilidades económicas y de cuidado”.

Posibles factores 

Tinoco también resaltó la falta de educación para la vida familiar de hombres y mujeres, previo a enfrentar una relación.

“Existe muy poca preparación para ser padres, debería de existir escuela de padres. Las personas asumen relaciones de pareja sin educación previa, sin conocimiento, y eso contribuye al fracaso de muchas relaciones”, apuntó.

Criticó que «la sociedad no sanciona moralmente a los hombres que abandonan a sus hijos, sino que es a la mujer que se sanciona moralmente. Los hombres no se sienten obligados a pertenecer en el cuidado de esos hijos y hace falta una preparación de la misma sociedades a educar a ser padres».

Marco Tinoco-Honduras-2026
Marco Tinoco: “Hablamos de familia monoparental, donde está un solo padre o madre. Ese cambio no es reciente, viene ocurriendo desde hace varios años”.

Mencionó que otro de los factores adicionales como la violencia intrafamiliar ha generado el deterioro del modelo de la familia.

“Cuando se pierde el respeto en la relación de pareja, la familia fracasa. La violencia intrafamiliar es uno de los factores que destruye esos vínculos”, apuntó.

Finalmente, criticó que el Estado no ha tenido un rol destacado en el tema de la familia hondureña. “El Estado ha dejado muchas veces sola a la familia. Son las propias redes familiares las que resuelven los problemas económicos y de cuidado”, señaló.

Factores, laicos e importancia

Sobre el tema, la licenciada en Trabajo Social de la UNAH, Carmen Castro, coincidió en que las cifras son alarmantes y deben ser asumidas como un tema de agenda nacional.

“El 38.5% de jefatura femenina y el 72% sin pareja es una situación que la sociedad debería tomar en serio (…) Se ha desvalorizado la figura del padre en la construcción social de la familia, mucha gente considera que el padre no es relevante cuando es todo lo contrario. Creo que tiene que ver con la formación académica que tenemos en el país”, comenzó diciendo.

La especialista también destacó la influencia del entorno familiar en su formación, al crecer en un entorno familiar monoparental, estarían aprendiendo dicho sistema de familia.

“Los niños aprenden lo que ven. Si crecen en hogares donde una madre sola asume todo, eso influye en cómo entienden los roles familiares”, señaló.

Carmen Castro
Carmen Castro: «Se ha desvalorizado la figura del padre en la construcción social de la familia”.

Entre los factores estructurales que mencionó están la presión económica, la migración y la inseguridad, los cuales «han debilitado la estructura familiar”.

Castro también advirtió sobre la normalización de la maternidad adolescente, lo que ha contribuido a una crisis social y pidió que se dé especial atención a dicho tema. Exigió que la problemática se aborde mediante el Estado, pero bajo el concepto laico, para reducir los embarazos de menores de edad.

“El Estado no ha generado suficientes centros de apoyo para madres y niños en primera infancia”, apuntó.

Finalizó recomendando la instalación de mesas ciudadanas, para abordar la temática. Que se aborde bajo el estado laico, para detener los embarazos prematuros.

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