La exjueza venezolana María Lourdes Afiuni, de 63 años, obtuvo este viernes su libertad plena después de 17 años sometida a procesos judiciales, restricciones y medidas que, según sus defensores y organismos internacionales, estuvieron vinculadas a su actuación como jueza.
Afiuni fue detenida en diciembre de 2009, luego de ordenar la libertad condicional bajo fianza del empresario y banquero Eligio Cedeño, quien permanecía en prisión preventiva sin una sentencia firme. El Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detenciones Arbitrarias había considerado arbitraria la detención de Cedeño.
Tras conocer la decisión, el entonces presidente Hugo Chávez la criticó públicamente y pidió que fuera condenada a la pena máxima. Posteriormente, Afiuni fue enviada a prisión y, según denunció su defensa, sufrió torturas físicas y psicológicas, agresiones y violencia sexual, además de enfrentar un aborto durante su encarcelamiento.
En 2011 obtuvo prisión domiciliaria y dos años después recibió libertad condicional, aunque permaneció bajo restricciones que le impedían trabajar y hablar públicamente sobre su situación. En 2019 fue condenada por un supuesto delito denominado “corrupción espiritual”, una figura que no estaba contemplada expresamente en el Código Penal venezolano.
Su caso ha sido señalado como un símbolo de la falta de independencia judicial y de la persecución contra jueces durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. La periodista colombiana Patricia Janiot celebró su libertad y reclamó también la liberación de otras personas que permanecen detenidas por motivos políticos en Venezuela.