Con más del 98 % de las actas procesadas y más de 18 millones de votos contabilizados, Fujimori logró superar por un estrecho margen al candidato de izquierda Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú. De acuerdo con los datos oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la aspirante conservadora alcanzaba el 50,002 % de los votos válidos, frente al 49,998 % de su contendiente, una diferencia de apenas 651 sufragios.

El cambio en la tendencia generó celebraciones inmediatas entre simpatizantes de Fujimori en distintos sectores de Lima, donde se escucharon bocinazos y muestras de apoyo tras conocerse los resultados preliminares.
Las autoridades electorales han informado que los resultados definitivos podrían tardar varias semanas en ser oficializados. Tanto la ONPE como el JNE han señalado que el anuncio final no se realizaría hasta julio, una vez concluido el proceso de revisión de las actas observadas.
Sin embargo, diversos analistas y especialistas en estadística electoral consideran que la tendencia favorece a Fujimori. La mayoría de los votos pendientes corresponden a Lima y al sufragio emitido en el extranjero, sectores donde la candidata ha mostrado un desempeño superior durante el escrutinio.
El experto electoral Mathieu Rojas estimó que, tras la revisión de las actas observadas, la ventaja de la líder de Fuerza Popular podría ampliarse hasta unos 45.000 votos, consolidando así una victoria que marcaría un giro respecto a las elecciones de 2016 y 2021, cuando perdió por márgenes muy estrechos frente a Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente.
Contexto: Keiko Fujimori, hija del expresidente peruano Alberto Fujimori, busca llegar por cuarta vez a la Presidencia tras haber perdido en tres ocasiones anteriores. La estrecha diferencia entre ambos candidatos mantiene al país a la expectativa mientras avanza la revisión de las actas observadas por las autoridades electorales.