La inflación interanual de Honduras mostró una nueva desaceleración durante julio de 2026 y se ubicó en 5,58 %, según el más reciente informe del Banco Central de Honduras (BCH). El indicador representa una reducción respecto al 5,83 % registrado en junio, aunque todavía permanece por encima del rango de tolerancia establecido por la autoridad monetaria.
De acuerdo con los datos oficiales, el BCH mantiene como referencia una inflación de 4 % con un margen de tolerancia de un punto porcentual, por lo que el comportamiento observado en julio continúa superando el límite superior de ese rango, establecido en 5 %.
La reducción registrada durante el séptimo mes del año representa, sin embargo, una señal de moderación en el comportamiento general de los precios. Se trata del segundo descenso consecutivo de la inflación interanual, en un contexto internacional que, según el Banco Central, ha presentado condiciones más estables y ha contribuido a reducir algunas de las presiones sobre los precios.
Transporte continúa siendo el principal factor de presión
El sector transporte se mantuvo como el principal componente que incidió en la inflación interanual hondureña durante julio, con una contribución de 2,06 puntos porcentuales.
Aunque el transporte continúa ejerciendo una importante presión sobre el nivel general de precios, su aporte fue menor al registrado en junio, cuando alcanzó 2,48 puntos porcentuales.
En segundo lugar se ubicó el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas, que aportó 1,31 puntos porcentuales a la inflación interanual.
La tercera mayor contribución correspondió al grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 0,90 puntos porcentuales, mientras que los restaurantes y servicios de alojamiento aportaron otros 0,59 puntos porcentuales.
En conjunto, estas cuatro categorías representaron aproximadamente el 87,1 % de la inflación interanual registrada en julio, evidenciando que buena parte de la presión sobre el costo de vida continúa concentrada en bienes y servicios esenciales para los hogares.
Alimentos siguen afectados por condiciones climáticas
El comportamiento de los precios de los alimentos continúa siendo uno de los elementos de mayor preocupación dentro del panorama inflacionario.
El BCH explicó que algunos productos agrícolas han enfrentado una menor disponibilidad en el mercado nacional debido a pérdidas en las cosechas y a condiciones climáticas adversas relacionadas con el fenómeno denominado ‘El Súper Niño’.
Estas condiciones han afectado la productividad de determinados cultivos y, en consecuencia, han generado presiones sobre los precios de algunos productos de consumo habitual.
Durante julio se observaron incrementos en productos como papa, huevos, frijoles rojos y cebolla, entre otros alimentos perecederos.
La evolución de los precios agrícolas continúa siendo un factor relevante para la inflación, especialmente porque cualquier reducción en la oferta puede trasladarse rápidamente al precio final que pagan los consumidores.
Julio registra el menor aumento mensual en seis meses
A pesar de las presiones existentes, el comportamiento mensual de los precios mostró una evolución más moderada.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró durante julio un incremento de apenas 0,15 %, convirtiéndose en el aumento mensual más bajo de los últimos seis meses.
En términos acumulados, la inflación entre enero y julio alcanzó 3,96 %, reflejando el aumento general de los precios registrado durante los primeros siete meses del año.
La evolución mensual constituye uno de los elementos que explican la reducción de la inflación interanual, aunque el indicador todavía permanece por encima de la meta establecida por el Banco Central.
Combustibles ayudaron a contener el incremento de precios
Uno de los principales factores que contribuyó a moderar la inflación durante julio fue la reducción registrada en los precios de los combustibles.
El BCH destacó particularmente las disminuciones en el diésel y las gasolinas regular y súper, productos que tienen un impacto directo e indirecto sobre diferentes sectores de la economía.
Una reducción en los precios de los carburantes puede contribuir a disminuir los costos relacionados con el transporte de mercancías y personas, así como los gastos operativos de diferentes actividades productivas y comerciales.
Además de los combustibles, durante julio también se registraron reducciones en los precios de algunos productos industrializados, limón, quesos semisecos y determinados analgésicos.
No obstante, estas disminuciones fueron parcialmente compensadas por incrementos en otros bienes y servicios.
Electricidad y transporte público registran aumentos
Entre los productos y servicios que experimentaron aumentos durante julio se encuentran el suministro de electricidad, el transporte mediante taxi colectivo y el servicio de autobús interurbano.
También se registraron incrementos en los precios de refrescos gaseosos y alquileres de vivienda.
Estos aumentos tienen especial relevancia para los hogares debido a que algunos corresponden a gastos recurrentes dentro del presupuesto familiar.
El comportamiento de los servicios relacionados con vivienda, transporte y energía continúa siendo un elemento determinante para la evolución del costo de vida en el país.
Mayoría de productos de la canasta aumentó de precio
El informe del Banco Central también refleja que la presión sobre los precios no se concentró únicamente en un grupo reducido de productos.
De los 405 bienes y servicios que conforman la canasta utilizada para calcular el IPC, aproximadamente el 63 % registró aumentos de precio durante julio.
Mientras tanto, el 27,1 % de los bienes y servicios presentó reducciones respecto al mes anterior.
Los datos muestran que, aunque existen señales de moderación en la inflación general, una parte importante de los productos que consumen los hogares hondureños continúa registrando incrementos.
Inflación todavía supera el rango de tolerancia
Con el resultado de julio, Honduras mantiene una inflación interanual de 5,58 %, todavía por encima del techo de 5 % establecido dentro del rango de tolerancia de la política monetaria.
La trayectoria registrada en los últimos meses, sin embargo, muestra una tendencia de moderación. En junio la inflación se situó en 5,83 %, mientras que en julio bajó a 5,58 %.
El comportamiento de los precios durante los próximos meses estará condicionado por factores nacionales e internacionales, entre ellos la evolución de los combustibles, los costos del transporte, la disponibilidad de alimentos, las condiciones climáticas y el comportamiento de los mercados internacionales.
El antecedente de 2025
El comportamiento de la inflación durante 2026 ocurre después de que Honduras cerrara 2025 con una inflación acumulada de 4,98 %, de acuerdo con las cifras oficiales.
Ese resultado fue superior al registrado en 2024, cuando la inflación acumulada alcanzó 3,88 %.
La evolución de los precios continúa siendo uno de los principales indicadores económicos debido a su impacto directo sobre el poder adquisitivo de los hogares, los costos de producción y las decisiones de consumo e inversión.
Mientras el Banco Central mantiene seguimiento al comportamiento de los precios, la atención estará puesta en determinar si la tendencia descendente observada en los últimos meses logra mantenerse durante el segundo semestre del año y permite que la inflación regrese gradualmente al rango establecido por la autoridad monetaria.