Honduras registra 1,236 homicidios en el primer semestre de 2026 pese a descenso de la violencia

Honduras contabilizó 1,236 homicidios durante los primeros seis meses de 2026, según datos preliminares presentados por el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV), en un contexto en el que los asesinatos mantienen una tendencia descendente, pero la violencia continúa representando un desafío estructural para el país.

Los datos fueron expuestos durante el Foro Nacional “Violencia y Seguridad en Honduras: balance 2022-2025 y datos preliminares de 2026”, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS) y el ONV.

Durante el encuentro también se presentaron los resultados del boletín Mortalidad y Otros 2025, que recoge información validada con instituciones como la Policía Nacional, Medicina Forense y el Registro Nacional de las Personas (RNP).

Homicidios mantienen tendencia a la baja

La directora del ONV, Migdonia Ayestas, explicó que durante 2025 Honduras registró 2,633 homicidios, una reducción de 2.1 % respecto a las 2,690 víctimas contabilizadas en 2024.

La tasa nacional pasó de 27.2 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2024 a 26.2 en 2025. Aunque representa una disminución, el indicador continúa siendo elevado y evidencia que el problema de la violencia permanece presente en diferentes regiones del territorio nacional.

Entre 2022 y 2025 la tasa de homicidios pasó de 38.2 a 26.2 por cada 100,000 habitantes, una reducción considerable, pero que no significa que la violencia haya dejado de constituir una problemática de seguridad pública.

Para el primer semestre de 2026, los registros preliminares contabilizan 1,236 homicidios, además de otras muertes violentas que elevan a 3,603 el total de fallecimientos por causas externas registrados entre enero y junio.

Violencia se concentra en varios departamentos

El comportamiento de los homicidios tampoco es uniforme en todo el país. Durante 2025, nueve departamentos superaron la tasa nacional de 26.2 homicidios por cada 100,000 habitantes.

Colón encabezó la lista con una tasa de 49.6, seguido de Olancho con 40.9, Yoro con 39.1, Copán con 37.9, Atlántida con 33.3, Lempira con 31.1, Comayagua con 29.3, Ocotepeque con 27.8 y Santa Bárbara con 27.0.

El ONV señala que varios de estos territorios aparecen de manera recurrente entre los departamentos con mayores niveles de violencia, por lo que considera necesario desarrollar políticas diferenciadas de acuerdo con las características de cada región.

En cuanto a las víctimas, los hombres continúan representando la mayoría de los casos. En 2025, el 88.9 % de las personas asesinadas fueron hombres, mientras que el 10.9 % fueron mujeres.

La población entre 20 y 39 años concentró el mayor riesgo de convertirse en víctima de homicidio. Además, se contabilizaron 171 menores de 18 años y 178 adultos mayores entre las personas asesinadas.

En 38.3 % de los homicidios se desconoce el móvil

Uno de los principales desafíos identificados por el Observatorio Nacional de la Violencia es la falta de información sobre las circunstancias que originan los asesinatos.

De los 2,633 homicidios registrados durante 2025, en 1,008 casos, equivalentes al 38.3 %, no se tenía información sobre el posible móvil.

Entre los casos donde sí se logró establecer una causa, el ajuste de cuentas representó el 14.5 %, seguido de los problemas personales con 13.1 % y las riñas interpersonales con 9.8 %.

El ONV considera que esta información resulta fundamental para comprender las diferentes expresiones de violencia y establecer estrategias de prevención que no se concentren únicamente en el crimen organizado, sino también en los conflictos interpersonales y otros factores sociales.

Accidentes de tránsito también generan preocupación

El foro también puso sobre la mesa otras causas de muerte violenta que muestran un comportamiento preocupante.

Durante 2025 se registraron 2,029 muertes por eventos de tránsito, un incremento de 7.6 % respecto a 2024 y una tasa de 20.2 muertes por cada 100,000 habitantes.

Los motociclistas representaron el 43.3 % de las víctimas, mientras que los peatones constituyeron el 24.2 %.

También se contabilizaron 105 adolescentes de entre 13 y 17 años que murieron mientras conducían motocicletas o vehículos, cifra que representó un incremento de 52.2 % respecto al año anterior.

El ONV identificó factores como la imprudencia, el exceso de velocidad, el cansancio, las distracciones y el uso del teléfono celular entre las condiciones que incrementan el riesgo de sufrir accidentes.

Suicidios representan otro desafío

Los suicidios también forman parte de las estadísticas que generan preocupación. En 2025 se contabilizaron 612 casos, equivalentes a un promedio de dos muertes diarias.

Los hombres representaron el 82.2 % de las víctimas y el grupo de entre 30 y 59 años concentró la mayor proporción de casos.

El uso de plaguicidas también llamó la atención de las autoridades, debido a que las intoxicaciones con estas sustancias representaron el 35.6 % de los suicidios registrados.

Durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron preliminarmente 218 suicidios, además de 1,018 muertes derivadas de eventos de tránsito.

Proyectan tasa de 24.6 homicidios por cada 100,000 habitantes

Con base en el comportamiento registrado durante los primeros seis meses del año, el ONV proyecta que Honduras podría cerrar 2026 con una tasa aproximada de 24.6 homicidios por cada 100,000 habitantes.

De concretarse esta proyección, representaría una nueva reducción respecto a los 26.2 homicidios por cada 100,000 habitantes registrados en 2025.

Sin embargo, las autoridades y especialistas advierten que una reducción en los homicidios no significa que Honduras haya superado el problema de la violencia.

La directora del ONV, Migdonia Ayestas, insistió en la necesidad de analizar los diferentes tipos de muertes violentas y no concentrar toda la atención únicamente en los homicidios.

Expertos piden políticas diferenciadas

Durante el foro, especialistas coincidieron en que Honduras necesita políticas públicas integrales para enfrentar las diferentes expresiones de violencia.

La consultora internacional Elizabeth Kennedy señaló que la violencia no puede atribuirse exclusivamente al crimen organizado, debido a que también existen hechos relacionados con conflictos familiares, parejas, personas cercanas e incluso actuaciones de autoridades.

Por su parte, la socióloga Mirna Flores consideró necesario pasar de la recopilación de estadísticas a la implementación de políticas orientadas a prevenir las causas que generan violencia.

La directora del IUDPAS, Marjorie Echenique, destacó además las diferencias territoriales y sostuvo que las estrategias de seguridad deben diseñarse tomando en cuenta las características particulares de cada departamento y municipio.

Las especialistas también coincidieron en que problemas como los suicidios y las muertes por accidentes de tránsito requieren la participación de instituciones que van más allá del sector seguridad, incluyendo salud, educación y gobiernos locales.

“Detrás de cada número hay una víctima”

Ayestas recordó que detrás de las estadísticas existen familias afectadas y comunidades que enfrentan las consecuencias de la violencia.

El ONV sostiene que la reducción de homicidios debe ir acompañada de esfuerzos de prevención, investigación, atención social y fortalecimiento institucional para evitar que otras formas de violencia continúen creciendo.

Con 1,236 homicidios registrados entre enero y junio de 2026, Honduras mantiene una tendencia favorable en este indicador, pero los datos presentados muestran que todavía existen desafíos importantes en materia de seguridad, violencia interpersonal, suicidios y siniestralidad vial.

El reto para las autoridades será convertir la reducción de los homicidios en una tendencia sostenida y, al mismo tiempo, atender las demás causas de muerte violenta que continúan afectando a la población hondureña.

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