La exsubsecretaria de Seguridad, Julissa Villanueva, denunció públicamente que las autoridades hondureñas contaban con los medios probatorios suficientes para capturar a los responsables del asesinato de Juan López desde hace meses.
Según la exfuncionaria, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) concluyó las pesquisas en apenas treinta días, entregando al Ministerio Público un expediente sólido que incluía pruebas técnicas, científicas y el testimonio clave de un testigo protegido, identificando tanto a los autores materiales como a los intelectuales del crimen.
Villanueva calificó la demora en las detenciones como un acto de complicidad por parte de la Fiscalía, sugiriendo que el proceso fue detenido deliberadamente por intereses externos.
La denuncia recalca que la reciente captura del exalcalde de Tocoa, Adán Fúnez, y otros implicados, debió ejecutarse mucho antes, dado que la carga probatoria ya señalaba con claridad a quienes planificaron y ejecutaron el asesinato del ambientalista en el departamento de Colón.


