La crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa agravándose en 2026, pese a las renegociaciones de contratos energéticos impulsadas en los últimos años con la promesa de reducir costos y aliviar la carga económica de la estatal.
De acuerdo con el especialista en temas energéticos, Samuel Rodríguez, la ENEE estaría registrando pérdidas cercanas a los 50 millones de lempiras diarios, cifra que ya supera los siete mil millones de lempiras en los primeros meses del año. El experto cuestionó que, a pesar de las adendas aprobadas bajo el decreto 46-2022, los resultados esperados no se reflejan en las finanzas de la institución.
Rodríguez señaló que la deuda acumulada de la estatal eléctrica ronda los 120 mil millones de lempiras, equivalente a una cuarta parte del endeudamiento total del país. A su criterio, la situación exige una rendición de cuentas de parte de las autoridades y exgerentes que han administrado la empresa en los últimos años.
Asimismo, recordó que las renegociaciones de contratos energéticos fueron presentadas como una medida capaz de generar ahorros superiores a los 30 mil millones de lempiras y contribuir a la reducción de las tarifas eléctricas, pero hasta ahora no existe información clara sobre el cumplimiento de esos compromisos.
En ese sentido, mencionó que algunos proyectos beneficiados con las adendas no habrían alcanzado las metas de generación e infraestructura pactadas. Entre ellos, se señaló a la empresa San Marcos Wind Energy, que según dirigentes sindicales de la ENEE no ha logrado producir la totalidad de los megavatios comprometidos ni completar obras de transmisión energética.
El analista también criticó la falta de seguimiento a las reformas impulsadas desde la aprobación de la Ley General de la Industria Eléctrica en 2014, normativa que buscaba modernizar el sistema mediante la segmentación de las áreas de generación, transmisión, distribución y comercialización.
Finalmente, Rodríguez sostuvo que el mayor reto sigue concentrado en el área de distribución, encargada de facturar a más de 2.3 millones de abonados, pagar a los generadores privados y ejecutar inversiones para disminuir las pérdidas técnicas y no técnicas que afectan a la estatal.