Permanente respeto y reconocimiento a todas las madres por ser generadoras de vida digna para sus hijos (as), a quienes dedican ocupación y atenciones, buscando asegurarles un saludable crecimiento, bienestar y progreso, ante las innumerables dificultades aún existentes para la mayoría de ellos en nuestra actual realidad nacional.
En valoración de ese empeño maternal y de la importancia de concretarlo cada vez más en nuestra vida cotidiana, necesitamos la unidad solidaria de la hondureñidad para construir la base necesaria que nos haga posible convivir en un país de seguridad democrática que garantice el disfrute del bienestar común y la prosperidad individual, protegiendo la maternidad, la infancia, la familia y la sociedad, y participando y fomentando el desarrollo integral sostenible en todo el territorio nacional en beneficio de todos (as).
Así cumpliremos nuestro deber como hijos (as) y nuestra obligación ciudadana de contribuir a forjar vida con dignidad desde el hogar, y de promover el espíritu emprendedor, el empoderamiento para la creación de propias fuentes de trabajo o para la generación de empleo productivo y de trabajo decente. De este modo, honraremos permanentemente a todas las madres, reconociendo y valorizando su papel como generadoras de vida y guardianas permanentes del mayor bien posible para sus hijos e hijas y de las sucesivas generaciones, en Honduras como patria por todos (as) compartida.
¡Que Dios bendiga a todas las madres y que la Patria reconozca los servicios que ellas le aportan, así como los respectivos méritos de todos sus hijos e hijas!
Ciudadano, Dr. H. Roberto Herrera Cáceres