El diputado del Partido Libre, Rolando Barahona, planteó la necesidad de realizar una revisión exhaustiva a las empresas de origen chino que operan en Honduras, con el objetivo de determinar si cumplen con sus obligaciones tributarias, laborales y comerciales. El congresista sostuvo que el debate no debe centrarse en la nacionalidad de los inversionistas, sino en garantizar que todas las empresas que desarrollan actividades económicas en el país respeten las mismas reglas y contribuyan de manera equitativa al desarrollo nacional.
Barahona respaldó la iniciativa impulsada por el diputado Mario Pérez, quien solicitó a las autoridades competentes realizar auditorías sobre la legalidad de los negocios de capital chino, verificando aspectos relacionados con el pago de impuestos, el origen de los productos importados, la situación migratoria de los trabajadores extranjeros y el posible traslado irregular de recursos financieros fuera del país. Según el legislador, estas revisiones permitirían ofrecer mayor transparencia sobre el funcionamiento de estas empresas y garantizar condiciones justas para todos los sectores productivos.
El parlamentario enfatizó que los empresarios hondureños están obligados a cumplir una serie de responsabilidades fiscales y laborales, por lo que considera necesario que cualquier empresa extranjera instalada en el territorio nacional esté sujeta a las mismas exigencias. En ese sentido, señaló que la discusión debe enfocarse en el cumplimiento de la ley y no en el origen de la inversión, evitando generar percepciones erróneas sobre la participación de capital extranjero en la economía hondureña.
La presencia de comercios y empresas de origen chino ha experimentado un notable crecimiento en distintas ciudades del país desde que Honduras estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China. En sectores comerciales de Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choluteca, La Ceiba y otras localidades, cada vez es más visible la apertura de nuevos negocios dedicados a la venta de productos importados, generando tanto oportunidades económicas como inquietudes entre algunos sectores empresariales nacionales.
Barahona consideró que el Estado debe contar con información actualizada y precisa sobre el número de empresas chinas que operan en el país, los empleos que generan, el volumen de sus importaciones y el impacto que tienen en la economía nacional. A su juicio, la ausencia de un registro consolidado dificulta la supervisión y limita la capacidad de las instituciones para garantizar que todas las actividades comerciales se desarrollen dentro del marco legal vigente.
Finalmente, el diputado insistió en que una auditoría integral permitiría despejar dudas, fortalecer la confianza en el mercado y asegurar condiciones de competencia equitativas para empresarios nacionales y extranjeros. Asimismo, afirmó que el fortalecimiento de los mecanismos de control contribuirá a proteger la recaudación fiscal, promover la formalidad empresarial y garantizar que cualquier inversión que llegue al país genere beneficios reales para la economía hondureña y la generación de empleo.