Durante su homilía dominical, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez expresó su preocupación por los jóvenes hondureños que terminan involucrados en actividades delictivas y señaló la importancia de fortalecer la formación en la fe y los valores desde las familias.
Rodríguez cuestionó que jóvenes que han recibido algún tipo de formación religiosa puedan terminar vinculados al crimen. “¿Cómo es posible que una persona que ha sido educada en la fe pueda pensar que tenga un apodo así?”, manifestó el cardenal al referirse a un joven capturado recientemente.
El religioso consideró que muchos jóvenes crecen sin el acompañamiento necesario dentro de sus hogares. “No han sido educados en la fe, han crecido como plantas silvestres, abandonados de sus familias”, expresó durante su mensaje.
Asimismo, Rodríguez hizo un llamado a no perder de vista la importancia de Dios como guía para enfrentar las dificultades y alejarse del mal. “Solo con Dios en el corazón se vence el mal”, afirmó ante los feligreses.
Durante la homilía, el cardenal también reflexionó sobre un pasaje bíblico protagonizado por una mujer pagana que acudió a Jesús en busca de ayuda, utilizándolo para llamar a la sociedad a practicar la solidaridad y evitar que los migrantes sean vistos como enemigos en los ámbitos social, jurídico y laboral.