Selena Gomez enfrenta una demanda presentada por cinco inversionistas de Wondermind, su startup de salud mental, quienes la acusan de haberlos engañado sobre la situación financiera y el desempeño de la empresa.
Los demandantes aseguran que invirtieron 1.2 millones de dólares en 2022, confiando en la influencia de Gomez y su alcance en redes sociales para impulsar el crecimiento de la compañía.
Según la demanda, Wondermind llegó a presentar una valoración de 95 millones de dólares y habría planteado posibles alianzas con grandes empresas, campañas publicitarias y el desarrollo de una aplicación.
Los inversionistas sostienen que esas iniciativas nunca se concretaron y que, mientras la empresa enfrentaba dificultades, no fueron informados sobre el deterioro de sus operaciones.
La demanda también incluye a Mandy Teefey, madre de Gomez y exdirectiva de Wondermind, y a Daniella Pierson, otra de las fundadoras. Las acusaciones incluyen fraude de valores, fraude e incumplimiento de contrato.
Los inversionistas buscan recuperar los 1.2 millones de dólares aportados, además de una compensación por daños y el pago de los honorarios legales. Los señalamientos deberán ser resueltos en los tribunales.