El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de nuevos aranceles a determinados drones y componentes importados, como parte de una estrategia para reducir la dependencia de proveedores extranjeros y fortalecer la producción nacional de tecnología vinculada con sistemas aéreos no tripulados.
La medida establece un arancel del 100 % para determinados drones considerados sensibles para la seguridad nacional. Entre los productos afectados se encuentran aeronaves no tripuladas con un peso máximo de despegue superior a 25 kilogramos y aquellas equipadas con capacidad de detección térmica.
La decisión también contempla nuevos gravámenes para drones de menor tamaño y determinados componentes que forman parte de estos sistemas.
Aranceles serán diferenciados según el origen
La nueva política comercial contempla diferentes tasas dependiendo del país de procedencia de los productos.
Para determinados artículos provenientes de la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán, se aplicará un arancel del 15 %, siempre que cumplan con los requisitos de origen establecidos por las autoridades estadounidenses.
En el caso de productos procedentes del Reino Unido, la tasa será del 10 %, bajo las mismas condiciones de origen.
La Casa Blanca explicó que los aranceles forman parte de una política destinada a proteger sectores considerados estratégicos y reducir los riesgos asociados a las cadenas internacionales de suministro.
¿Cuándo comenzarán a aplicarse?
Los nuevos gravámenes no entrarán en vigor de manera inmediata.
De acuerdo con la proclamación presidencial, los aranceles principales comenzarán a aplicarse 21 días después de la firma de la medida.
En el caso de determinados componentes que no sean considerados especialmente sensibles para la seguridad nacional, el plazo será considerablemente mayor, ya que los nuevos gravámenes comenzarán a aplicarse 180 días después.
Este período permitirá a las empresas y proveedores afectados ajustar sus operaciones y cadenas de suministro antes de la entrada en vigor de las nuevas tarifas.
Estados Unidos busca fortalecer producción nacional
La administración Trump justificó la decisión señalando el creciente papel que desempeñan los drones en los conflictos armados modernos y en operaciones de vigilancia y seguridad.
La Casa Blanca también expresó preocupación por los posibles riesgos de seguridad y ciberseguridad relacionados con componentes fabricados fuera de Estados Unidos.
Según la administración, la dependencia de proveedores extranjeros para piezas consideradas críticas podría representar una vulnerabilidad para el país, especialmente cuando estos componentes forman parte de sistemas utilizados en labores de defensa y seguridad.
Por ello, Washington busca incentivar que una mayor cantidad de empresas produzcan dentro del territorio estadounidense.
Incentivos para fabricantes estadounidenses
Además de los aranceles, el Gobierno estadounidense autorizó al secretario de Comercio a establecer un programa de incentivos para compañías que realicen nuevas inversiones en la fabricación de drones y sus componentes en Estados Unidos.
La iniciativa pretende estimular la instalación y expansión de plantas de producción nacionales, generar nuevas inversiones y desarrollar una cadena de suministro menos dependiente de fabricantes extranjeros.
Con estas medidas, la administración Trump busca convertir la industria de drones en un sector con mayor capacidad de producción doméstica y reducir las posibles vulnerabilidades asociadas a la importación de tecnologías consideradas estratégicas.