El Gobierno de Colombia, encabezado por el recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella, ha optado por no solicitar por ahora el despliegue de equipos internacionales de rescate para atender la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4, pese a los ofrecimientos de varios países.
Uno de los primeros en advertir sobre las dificultades para coordinar la ayuda fue el embajador de China en Bogotá, Zhu Jingyang, quien pidió al Gobierno colombiano definir con urgencia un funcionario y un enlace oficial para organizar la asistencia internacional destinada a los damnificados.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó posteriormente que Colombia solicitó ayuda humanitaria únicamente en forma de insumos. “El Gobierno de Colombia ha solicitado ayuda humanitaria únicamente en forma de insumos”, explicó Bukele, quien anunció el envío de dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda.
México también ofreció apoyo. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su país tiene preparado un paquete de ayuda humanitaria y un equipo especializado en rescates tras terremotos, pero señaló que están a la espera de una solicitud formal de Bogotá para desplegarlo en las zonas afectadas.
Chile, Argentina y Ecuador también han expresado su disposición para colaborar con Colombia, mientras que otros gobiernos como los de Brasil y España han ofrecido asistencia. Sin embargo, hasta el momento, Bogotá no ha confirmado públicamente la aceptación del despliegue de equipos de rescate de estos países.
La emergencia deja más de 200 personas fallecidas, además de numerosos heridos y daños materiales en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. Los equipos colombianos continúan trabajando entre los escombros en busca de posibles sobrevivientes, mientras aumenta la presión por acelerar la atención a las zonas más afectadas.
La principal excepción ha sido Estados Unidos, que anunció 15,5 millones de dólares en asistencia para refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños. Además, Washington activó un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART) para apoyar las operaciones y la coordinación de la respuesta ante el terremoto.