El exjefe de operaciones internacionales de la DEA, Mike Vigil, afirmó que el desarrollo de los procesos judiciales pendientes contra el expresidente Juan Orlando Hernández será seguido de cerca por la comunidad internacional, al considerar que las decisiones que adopten las autoridades hondureñas influirán en la credibilidad del sistema de justicia del país.
Según Vigil, el regreso de Hernández a Honduras formó parte de una estrategia previamente planificada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump. Explicó que, cuando se concede un indulto en Estados Unidos, normalmente este va acompañado de una deportación inmediata.
“En este caso se permitió que permaneciera en Estados Unidos mientras existía una orden de captura vigente en Honduras”, señaló Vigil, quien calificó esa decisión como una medida deliberada.
El exfuncionario sostuvo que el desenlace de los procesos será observado por otros países y advirtió que representará una prueba para la institucionalidad hondureña. “El mundo está observando lo que ocurra con este caso”, expresó.
Asimismo, cuestionó la posibilidad de que se desestimen las acusaciones pendientes contra el exmandatario. “Si le quitan esos delitos, eso va a demostrar al mundo que el sistema jurídico de Honduras no está funcionando, porque mientras encarcelan a campesinos por delitos menores, a una persona acusada de haberse robado millones de dólares la reciben como un héroe”, manifestó.
Vigil también se refirió a las muestras de apoyo registradas durante el retorno del expresidente y aseguró, sin presentar pruebas públicas, que personas cercanas a Hernández estarían pagando a ciudadanos para asistir a recibirlo. “Yo creo que la familia y muchas personas con dinero que apoyan a Juan Orlando Hernández le están pagando a gente pobre aproximadamente mil quinientos lempiras para que vayan en buses a recibirlo”, declaró.
Finalmente, el exjefe de la DEA recordó los señalamientos que durante años han existido contra Juan Orlando Hernández por presuntos vínculos con el narcotráfico y reiteró que la atención internacional permanecerá centrada en las decisiones que adopten las autoridades hondureñas sobre los procesos judiciales aún pendientes, al considerar que estas marcarán la percepción de la justicia hondureña ante la comunidad internacional.